El Coliseo romano estaba a punto de ser el escenario del enfrentamiento entre dos luchadores invencibles, un duelo histórico.

Sin embargo, no eran Vero y Prisco, los míticos gladiadores romanos que, tras horas de lucha, bajaron sus espadas en señal de respeto mutuo.
Era el año 1972 y «el combate del siglo» es una de las escenas de la película The Way of the Dragon, entre nada menos que Bruce Lee, maestro de Jeet Kune Do, y el incombustible Chuck Norris, siete veces campeón del mundo de karate.

No le ha pasado bien el tiempo, pero adoro esta película y esta escena en particular.
Un gato contempla la pelea desde lo alto.

En esta ocasión, Chuck Norris salió malparado: su personaje, Colt, había sido contratado por la mafia para enfrentarse a Tang Lung. Pero sus antepasados Cherokee —a Chuck Norris se le atribuye ascendencia Cherokee, como a Johnny Depp y Elvis Presley— sí habían conseguido ganar al menos una batalla: la de Echoe, en 1760, contra una columna británica y colonial.
Es muy interesante leer la historia de los Cherokee en toda la zona sureste de Estados Unidos. Lo recomiendo mucho.
Aprovecho para apoyar la lucha de los Sioux en Standing Rock y el maltrato recibido por Trump con respecto al Oleoducto.
Como decíamos, aunque mucho menos de lo que habría sido normal, hay muchas personas con ascendientes Cherokee —nativos americanos en general—.
Y, puesto que estamos hablando de ascendientes Cherokee, llegamos a Ann Miller, cantante, bailarina y actriz. También de ascendencia Cherokee.

Ann Miller es una de las estrellas de la película Carolina Blues (1944), otra de esas películas de Hollywood en las que el elenco de artistas es una barbaridad. Hoy sería impensable algo así: los Nicholas Brothers, Marie Bryant, los Four Step Brothers, June Richmond y muchos otros.
Vive, juega, baila... pero sobre todo no te aburras.Nos vemos en Spirit... si tú quieres. Un beso enorme.
