—Este pastel de anguila está exquisito —dijo Chick—. ¿Quién te dio la idea de hacerlo?
—Fue Nicolás quien tuvo la idea —dijo Colin—. Hay, mejor dicho, había una anguila que se asomaba todos los días a su lavabo por el grifo del agua fría.
—Es curioso —dijo Chick—. ¿Por qué lo hacía?
—La anguila sacaba la cabeza y se merendaba el tubo de dentífrico apretando por arriba con los dientes. Nicolás solo usa un dentífrico americano con sabor a piña y, por lo visto, la tentó.
—¿Y cómo la capturó? —preguntó Chick.
—Puso una piña entera en lugar del tubo. Cuando se comía la pasta de los dientes, podía engullírsela y volver a esconder la cabeza enseguida, pero con la piña entera la cosa cambia, y cuanto más tiraba, más se le hundían los dientes en la piña. Entonces Nicolás…
Si te preguntan cuál es tu escritor preferido, es casi imposible responder con una sola persona. Preguntarías por el género, la época e incluso tendrías en cuenta tu momento vital. Pero si te dijeran que solo puedes decir uno, mi respuesta sería, sin duda, Boris Vian.
Su obra más conocida es La espuma de los días, y este artículo empieza con un breve fragmento de un diálogo entre Colin y Chick. Se publicó el 20 de marzo de 1947. No estoy seguro de que te pueda gustar, pero yo la leería si fuera tú.

Hay algo sumamente controvertido en la biografía de Boris Vian. Para escribir su obra de mayor éxito, Escupiré sobre vuestra tumba, Boris Vian creó un personaje, un escritor afroamericano llamado Vernon Sullivan. Contó que era un escritor prohibido en Estados Unidos y que él se limitaba a traducir su obra al francés.
Aparte del engaño, todo fue muy complejo. Es una obra absolutamente antirracista, pero la escribió un escritor francés blanco que suplantaba a un afroamericano. Además, está llena de tópicos raciales y trata sobre la venganza de un afroamericano de piel blanca. Por si fuera poco, es sumamente violenta. En fin, un lío tremendo.

Escupiré sobre vuestra tumba se publicó el 21 de noviembre de 1946. Ese mismo día se estrenaba The Best Years of Our Lives. Desearía no haberla visto porque es cero yo, pero es una gran película. Si te va el rollo Born on the Fourth of July, sobre el retorno del veterano, es tu peli. Es como esa, pero buena, y no tienes que aguantar a Tom Cruise. Es broma: en Magnolia estuvo bien.



Carteles de Born on the Fourth of July y Magnolia.
La obra fue finalmente prohibida en Francia en 1949 por considerarla contraria a las buenas costumbres.
Con todo esto, jamás me cuestioné mi pasión por Boris Vian. El amor es el amor… Bueno, sí, solo una vez.
Un día reflexionaba sobre por qué dos grupos de la sobrevaloradísima movida de los ochenta y su resaca —en las dos acepciones del término— habían elegido títulos relacionados con dos obras de Boris Vian para sus canciones: La Unión con Lobo-hombre en París y Siniestro Total con Bailaré sobre tu tumba, que era el título que Vian había pensado originalmente para la obra de la que hablamos. Es cierto que el grupo dijo que la frase venía de Cotton Club, pero no sé yo. Coincidir con esa gente sí me hizo dudar.

Del libro Escupiré sobre vuestra tumba hicieron una película. Boris Vian quiso que su nombre no apareciera y, cuando lo invitaron a un pase privado previo al estreno, murió de un infarto durante el visionado.

Algo así le habría pasado fijo a Homero si lo llegan a invitar a ver La Odisea de Nolan, pero, por suerte para él, ya estaba muerto.

Boris Vian decía que solo importaban dos cosas: el amor y el jazz, especialmente Duke Ellington. No acepto debate sobre esta afirmación, al menos sobre la primera parte.
Vian murió durante la proyección de una película que detestaba. Duke Ellington, en cambio, había protagonizado en 1929 Black and Tan, una película sobre una bailarina cuyo corazón no podía soportar la música. Música, amor y un corazón enfermo. Exactamente las cosas que atravesaron la vida de Boris Vian.

También apareció con su orquesta en Cabin in the Sky, de Vincente Minnelli, junto a Ethel Waters, Lena Horne y Louis Armstrong.
En 1959 compuso la banda sonora de Anatomy of a Murder y apareció como Pie Eye, el pianista de un bar, tocando junto a James Stewart.


Carteles de Cabin in the Sky y Anatomy of a Murder.
Podríamos seguir hablando de Duke Ellington eternamente, pero en algún momento hay que parar. Dejo aquí abajo enlaces a todo lo mencionado.
Vive, juega, baila... pero sobre todo no te aburras.Nos vemos en Spirit, si tú quieres. Un beso enorme.
